Unción de los enfermos

La Unción de los Enfermos

Contrariamente a la creencia popular, la Unción de los Enfermos no es un sacramento reservado únicamente para los últimos momentos de la vida. Es una fuente de gracia, fortaleza espiritual y paz que se ofrece a cualquier persona que esté:


  • Enfrentando una enfermedad o condición médica grave.
  • Preparándose para una cirugía mayor.
  • Experimentando la fragilidad física de la edad avanzada.


A través de este sacramento, Cristo mismo se acerca para fortalecer, consolar y llenar de su presencia los corazones tanto de la persona enferma como de su familia.


Sabemos lo difícil y doloroso que es ver a un ser querido atravesar por este tipo de situaciones. En estos momentos de angustia e incertidumbre, la Iglesia desea caminar a su lado para ofrecerle consuelo, esperanza y paz a través del Sacramento de la Unción de los Enfermos.


Comprendemos que, por amor y el deseo natural de aferrarnos a nuestros familiares, muchas familias suelen esperar a que un ser querido esté al borde de la muerte antes de llamar a un sacerdote. Sin embargo, queremos compartirles con profunda sinceridad y con el corazón en la mano que nuestros sacerdotes responden diariamente a numerosas solicitudes en hospitales, centros de atención y hogares, al tiempo que atienden las responsabilidades habituales de la parroquia. Cuando nos llega una llamada de emergencia durante los últimos minutos de vida de una persona, se nos rompe el corazón cuando el sacerdote no logra llegar físicamente a tiempo antes del fallecimiento.

Para proteger a su familia de este dolor y asegurar que su ser querido reciba este hermoso sacramento con el tiempo, la paz y la atención personal que merece:



Les pedimos amablemente que no esperen hasta el último momento. Por favor, llamen a la Oficina Parroquial tan pronto como comience una enfermedad grave, una condición delicada o un deterioro físico significativo.


¡Estamos aquí para apoyarle!